Dedicado a todas esas personas, que en cualquier momento de esta vida, pasaron dejando huellas en la mía

Posted by on sábado, 5 de febrero de 2011

Aunque pase el tiempo y siga teniendo la magia de un niño, siga explorando el mundo con barreras y siga adelantando las horas del reloj para cambiar mi rumbo. Estaré siempre acá, donde todo inicio y acabó, donde las flores reflejarán la alegría de estar vivo, mientras el mundo se levanta de los errores cometidos por el hombre y la lucha de un pueblo permanezca para siempre constante, como una cadena, pero preocupados por sobrevivir...

Mientras hacemos que la vida nos de fuertes golpes, aprendemos a crecer, a valorar ese instante, cada movimiento, cada paso que va cambiando la historia, donde “el tiempo” seguirá poniendo las cosas en su lugar. Pues solo entonces seguiré teniendo la esperanza de que algún día, todo vuelva a ser como aquellos momentos, -malos y buenos-, que cambió el destino, la visión, la forma radical y coherente de comprender, que el futuro sólo es una palabra más, un día menos pensado en la historia que termina y nos conducen a una puerta, más allá de lo creíble y lo real, estaremos buscando la manera de no sentir, sin embargo somos seres ricos de conocimiento, alimentados de prejuicios, que a todas estas, nuestro límite no tiene espacio dentro de la tierra.

Cuando eso suceda, nuestras vidas estarán atadas a descubrir, porque vivir buscando "ese algo" ese enorme poder, que hacia un buen camino debe de llevar, pero sin vivir como era lo planeado, sin haber aprovechado el más grande regalo, que alguien llamado Dios nos ha regalado... ¡La vida!

Piloteando esta bitácora, se despide desde la cabina de despegue, 

Giulio Mottola

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